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miércoles, febrero 4

XXXII

   Ojalá vinieras a visitarme alguna noche: las noches siempre fueron nuestro fuerte. Creo que es políticamente incorrecto que una chica hable de sexo pero, ¿de qué otra forma puede llamarse? Nunca hubo amor. Alguna vez creí que sí, pero enterré en los labios de otros cualquier sentimiento que pudiera estar naciendo. Amor, nosotros, qué va. Tú y yo estábamos destinados a no ser más que muelles chirriando y pieles sudorosas. Mordiscos, no besos. Lujuria, no pasión. En definitiva, amaneceres, pero no despertares. Fuiste uno más de mi lista, yo fui una más de la tuya, pero ojalá vinieras alguna vez. En una noche de esas en las que el sueño se resiste y el calor está ausente. Esas noches en las que me siento valiente para tenerte y aún más valiente para dejarte ir… porque no sabría qué hacer si te quedaras. Si algún día vuelves, ya me habré ido.

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