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domingo, mayo 31

LV

       El problema no fue chocarme contra el muro que, aunque parecía diminuto, existía entre los dos. El problema fue que preferí quedarme entre los escombros a curarme las heridas, en lugar de refugiarme en algún lugar seguro –porque cuando tú aparecías, la sensatez salía por la ventana-. Edifiqué mi hogar con los mismos ladrillos que habían abierto una brecha en mí y creí que estaba bien. Pinté y decoré las paredes, amueblé las estancias, puse libros, muchos libros. Me sentía en casa desde que las buenas noches me las dabas tú. Y cuando parecía que lo había conseguido, cambiaste la cerradura y me dejaste fuera. Ahora no sé a dónde ir.

3 comentarios:

  1. Te dejan fuera y se quedan tus muebles. Es una putada :(

    Pero se puede volver a empezar. Muchas veces.

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  2. "Me sentía en casa desde que las buenas noches me las dabas tú".

    Podría escribir lo que me ha hecho sentir esta entrada, pero creo que cualquier palabra se me quedaría demasiado corta. Esa frase ha llegado tan dentro que, ay, no me sale la voz.

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    1. *___*

      Es súper bonito ver que lo que escribes despierta sentimientos en los demás. Gracias, Lisboa <3

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